Todos los artículos
Piezas y Procesos

Mito y realidad en la formación del Frente Popular en la España de 1936

Roque Hidalgo Álvarez·
Mito y realidad en la formación del Frente Popular en la España de 1936

Por pasos·Leer seguido

Los Partidos coligados repondrán en su vigor la legislación autonómica votada por las Cortes constituyentes y desarrollarán los principios autonómicos consignados en la Constitución.

Adhesión a los principios y métodos de la Sociedad de Naciones.

Se orientará la política internacional en un sentido de adhesión a los principios y métodos de la Sociedad de Naciones.


Firmantes

Por Izquierda Republicana: Amós Salvador (arquitecto). —Por Unión Republicana: Bernardo Giner de los Ríos (arquitecto). —Por el Partido Socialista Obrero: Juan Simeón Vidarte (abogado) y Manuel Cordero (panadero). —Por la Unión General de Trabajadores: Francisco Largo Caballero (estuquista). —Por la Federación Nacional de Juventudes Socialistas: José Cazorla (chófer). —Por el Partido Comunista: Vicente Uribe (metalúrgico). —Por el Partido Sindicalista: Angel Pestaña (relojero). —Por el Partido Obrero de Unificación Marxista: Juan Andrade (periodista)[5].

Para que este acuerdo electoral fuera posible, primero en abril de 1935 se firmó un pacto de «Conjunción Republicana» entre Izquierda Republicana (IR)[6], Unión Republicana (UA)[7] y el Partido Nacional Republicano (PNR)[8]. Este último partido no firmó el acuerdo final por estar en desacuerdo con la participación del Partido Comunista de España (PCE). El 15 de enero de 1936 se firmó el pacto de la coalición electoral entre los republicanos de izquierdas y los partidos obreros, entre estos últimos estaban el PSOE, el PCE, el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM)[9] y el Partido Sindicalista. El único sindicato que firmó el pacto electoral fue la Unión General de Trabajadores que lideraba Francisco Largo Caballero, pues el Partido Sindicalista, aunque surgió como una escisión de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), era desde 1934 un partido político dirigido por Ángel Pestaña Núñez que, con anterioridad, había sido varias veces secretario nacional de la CNT.

El comité electoral del Frente Popular no tuvo mucho tiempo para nombrar a sus candidatos en las distintas provincias. Este proceso estuvo plagado de dificultades, pero al final se encontró una formula de reparto que garantizaba a todos lo partidos firmantes del acuerdo tener al menos un diputado en las nuevas Cortes. Se buscó siempre que algunos candidatos de los partidos minoritarios como el POUM o el Partido Sindicalista estuvieran en posiciones de salir en aquellas provincias donde el apoyo a esos partidos era más significativo. El POUM en Barcelona y el Partido Sindicalista en Zaragoza y Cádiz.

El acuerdo electoral funcionó bien y las izquierdas bajo el denominado Frente Popular (Frente de Izquierdas en Cataluña) obtuvieron 286 escaños con 4.654.116 votos, mientras que las derechas agrupadas bajo lo que se ha calificado como Frente Nacional obtuvieron 141 escaños con 4.503.505 votos. La participación rozó el 73%. Al primar el sistema electoral al grupo mayoritario, una pequeña diferencia de votos le otorgaba al vencedor muchos más escaños que al perdedor.

La reacción popular fue casi inmediata, al conocerse el triunfo del Frente Popular, la gente se agolpó ante las cárceles para liberar a sus familiares, correligionarios y amigos. Un testimonio de esta liberación lo ofreció Josep Companys tras su salida del penal del Puerto de Santamaría. Por su importancia histórico-política reproducimos a continuación la llegada de Companys a Córdoba. La noticia la publicó El Defensor de Granada el 22 de febrero de 1936, p. 1.

Al salir del Penal. «Companys, Lluhí, Comorera y otras personalidades catalanas, vitoreadas con entusiasmo en Córdoba».

«Estamos donde estábamos y seremos lo que fuimos».

Córdoba 22.- Los señores Companys[10], Lluhí[11] y Comorera[12] llegaron de madrugada a esta capital y se hospedaron en el hotel Simón.

Esta mañana, tan pronto como se conoció la noticia, se situaron frente a la puerta del hotel numerosos grupos, que vitorearon al señor Companys, a la República y a Cataluña.

Requeridos por los aplausos del público, el señor Companys y sus compañeros se asomaron a uno de los balcones del edificio, siendo acogida su presencia con entusiasmo.

El señor Companys se expresó de la siguiente forma: Podéis suponer que después de las emociones sufridas por mis compañeros y por mi, no acierto a expresar mis sentimientos. Yo quisiera pediros benevolencia y que os hicieseis cargo de que mi situación no me permite la exposición del pensamiento. He de lamentarme de la forma un poco extraña de nuestra liberación, que no nos ha permitido despedirnos de los compañeros y camaradas de la baja Andalucía que han tenido con nosotros las máximas atenciones, que sí eran necesarias para el amor, nos ha fortalecido de una manera indiscutible.

Os digo que yo he de volver. Este es un país de dolores, y donde hay un dolor hay un hermano nuestro. Habréis oído hablar mucho de nuestro separatismo.

Somos hombres que llevamos en nuestra alma el amor a la libertad y a nuestra patria; queremos la libertad de nuestro pueblo; pero también trabajamos por la libertad de todos los pueblos y de todos los hombres. Estamos en un momento difícil y glorioso para la República.

Nosotros, los hombres de izquierda y los hombres de Gobierno, sabemos poner la responsabilidad a la altura de nuestro deber. Nadie piense que nos animan propósitos de venganza y que nadie dude tampoco de que nuestros propósitos se cumplirán realizando una obra de gobierno seria, generosa y tolerante, porque la tolerancia es la flor más exquisita de la democracia. Hay hombres en el Poder que tienen nuestra confianza y nuestra emoción. Han tenido una responsabilidad en la campaña preelectoral y están ya en el Poder. Estos hombres necesitan un tiempo para desarrollar la obra que España requiere. Dadle esa tregua, ese margen de confianza con el fin de que pueda dar frutos óptimos. Yo os pido que os disolváis con orden y que deis vuestra confianza al Gobierno constituido y que seáis fieles guardadores de la paz para hacer la labor que España necesita de una manera urgente. ¡Viva Andalucía!

Los manifestantes le ovacionaron y contestaron con vivas a Cataluña, a la República y a España.

Así era Andalucía, Cataluña y España en 1936. Así era, al menos, la que apoyaba al Frente Popular.


[1] Casanova, Julián (2007). República y Guerra Civil. Vol. 8 de la Historia de España, dirigida por Josep Fontana y Ramón Villares. Barcelona: Crítica/Marcial Pons. ISBN 978-84-8432-878-0, págs. 131-133.

[2] Thomas, Hugh; (1976), La Guerra Civil Española. Ed. Grijalbo (Barcelona). ISBN 84-253-2767-9, pág. 136.

[3] Beevor, Antony (2005). La Guerra Civil Española. Barcelona: Crítica. ISBN 978-8408103851, pág. 32.

[4] El Socialista, 16 de enero de 1936, pág. 1.

[5] Se han añadido las profesiones de los firmantes de ese acuerdo electoral.

[6] Fusión de Acción Republicana (AR-Azaña), Partido Republicano Radical-Socialista independiente (PRRSi-Marcelino Domingo) y Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA-Santiago Casares Quiroga).

[7] Fusión del Partido Radical Demócrata (PRD-Diego Martínez Barrio) y del Partido Republicano Radical-Socialista (PRRS -Félix Gordón Ordás-)

[8] El PNR era un pequeño partido republicano liderado por Felipe Sánchez-Román y Gallifa, catedrático de Derecho Civil en la Universidad Complutense.

[9] EL POUM fue un partido de ideología marxista que se fundó en 1935, su primer secretario general fue Joaquín Maurín.

[10] Lluis Companys i Jover

[11] Joan Lluhí i Vallescá

[12] Joan Comorera i Soler