Andrés Soria Olmedo
Alfonso Salazar·

Por pasos·Leer seguido
Para Andrés, por lo que él sabe
Estás ahí.
De tu mejilla escapa
un sudor frío.
Has visto
el inocente tacto de la muerte
y sabes
que el destino no existe.
La belleza
tan sólo una ocasión entre la bruma
pudo ser.
Descansa, pues
la vida
ha de volver
con amoroso juego
a reclamar su parte de la historia.