Rimado de Ciudad

RIMADO DE CIUDAD: 30 AÑOS DESPUÉS
Los poemas de Luis García Montero, la fotografía de José Garrido y Javier Algarra, y la música de Magic y T.N.T. han tenido con el tiempo caminos muy diferentes. Olvidos.es abre la carpeta de aquella publicación, el Diario de Granada de la época y recupera fotografías de Javier Martín, para pasados 30 + 1 años recordar Rimado de Ciudad, una aventura gráfica, poética y musical que empezó y acabó en 1983, en la ciudad de Granada.
RIMADO DE CIUDAD
- Poemas de LUIS GARCÍA MONTERO
- Música de MAGIC y T.N.T.
- Fotografías de JOSE GARRIDO Y JAVIER ALGARRA (JG/JA)
- Diseño de JUAN VIDA
- Producción musical de FERNANDO MIRANDA
- Ideado y dirigido por MARIANO MARESCA
- Impreso en GRÁFICAS SOLINIEVE S.A. – GRANADA
- Producido y editado por el ECMO. AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE GRANADA Granada, mayo de 1983

RIMADO DE CIUDAD es una producción del Ayuntamiento de Granada que reúne a la poesía, la música y la imagen fotográfica con el propósito de suscitar el reconocimiento de una cierta realidad que también es la ciudad de Granada. La actividad cultural es, ciertamente, rica entre nosotros, pero el propio carácter dinamizador que las propuestas culturales deben reunir en todo caso, obliga a examinar los límites de la cultura en que vivimos -y que reproducimos- para intentar superarlos. En esta línea, lo que aquí se ofrece es una experiencia que, en mi opinión, tiene interés: la propia imagen de la ciudad es sometida a examen desde tres lenguajes artísticos que, a su vez, incorporan, cada uno de ellos, el mundo de referencias que les es propio. Quizás el resultado no sea demasiado familiar. Pero esta poesía, esta música y estas imágenes responden y pertenecen, quizás con más legitimidad que muchas otras cosas, a la ciudad que, todavía, hemos de transformar.
El Ayuntamiento de Granada asumió en su momento este proyecto, además de por su interés como propuesta cultural, porque el carácter de experiencia que tiene lo sitúa, automáticamente, fuera de los márgenes de lo aceptable para la industria de la cultura. Resignarse a esos márgenes, sin embargo, supondría un empobrecimiento irreversible. Por ello, y al tiempo que en nombre de la Corporación saludo la aparición de este RIMADO DE CIUDAD, invito a todos a ese esfuerzo de imaginación que haga de la vida cultural de esta ciudad algo distinto, rico y nuevo.
MARILÓ GARCIA COTARELO
TENIENTE DE ALCALDE DELEGADA DE CULTURA DEL AYUNTAMIENTO DE GRANADA (1983)
Rimado de Ciudad no ha pretendido nunca convertirse en una hazaña, ni su autor en un héroe de los nuevos infiernos. De nada sirve cambiar las llamas bíblicas por los puentes sucios del Sena, quiero decir: ahora, cuando nos apremia la consciencia de ser otra vez personajes finiseculares. Es cierto que los gigantes suelen tener siempre dos cabezas, que Dios no pudo existir en la ordenada esperanza medieval sin la figura sagrada del diablo, que las decimonónicas zapatillas del burgués positivista necesitaron el barro sobre los zapatos fríos de los poetas malditos. Es cierto, llovía en la ciudad, y al mismo tiempo en el corazón de todos ellos. Sólo era intercambiable la idea que cada uno tuvo de la comodidad, el instinto con que cada época organizó sus mandamientos y sus pecados, sus normas y la manera obligatoria de quedarse al margen.
Y los poetas, los escritores en general, aprendieron muy pronto a ser malos como es debido. Ajenos necesariamente a la facilitad, pregoneros de una mercancía sin canales de venta, apostaron en lo sospechoso (o en la extrañeza) su reconocimiento. De ahí el eterno retorno de una pasión por bajar a los infiernos. Junto al deber, junto a la tranquilidad de las salas de estar y al humo pacífico de las fábricas, los poetas – malditos para siempre- dejaron constancia de su Ser natural, escribieron la historia gloriosa de una marginación que se ha encarnado en la figura rebelde de ciertos nombres o en algunos poemas. Su voluntad buscaba ese lugar transparente del lenguaje rusoniano para expresarse. El tiempo los invitó a ser héroes, pero a la vez los enredó demasiado en el sistema, llegó a limitarlos. Construyó para ellos, a pesar de sus dudas, la hazaña de unos hombres obligados a luchar contra mentiras que necesitaban, contra un mundo que los definía, aunque fuese oscuramente, por la precisión de estar sólo a la contra. Nació toda una épica para los huéspedes del hallazgo vacío.
Conviene, por ello, aclarar que Rimado de Ciudad no ha pretendido nunca convertirse en una hazaña, ni su autor en un héroe de los nuevos infiernos, en un aventurero culto de los bajos fondos. Ni siquiera le interesa la desgracia, la muerte, como legitimación irracional de lugares imperfectos. Ocurre sin embargo, que cada imperfección genera sus propias realidades, el código de valores que la justifica teóricamente. Al fin y al cabo eso es la cultura: una manera determinada de enseñarnos a leer el mundo que nos hace semejantes. ¿Os acordáis de Baudelaire? Semejantes, es cierto, pero también hipócritas.
Por ello Rimado de Ciudad pretende ser simplemente un intento y escoge dudas concretas para plantear. Aquí no se ha buscado romper la semejanza, sino la hipocresía. La idea original de enfocar la cámara del arte sobre un ambiente casi nunca artístico, no es original. La idea nueva de desgarrar las estrofas clásicas, ahora demasiado académicas, utilizando un lenguaje callejero, no es nueva. Se trata de un truco heredado en enigmáticos maestros: Rafael Alberti, por ejemplo. Nada se ofrece, solo la decisión de no ofrecer nada que no sean los textos, de no buscar ilusiones al margen, seguridades huecas, maneras de vivir en un paraíso poético que no existe más allá de la historia. Porque las cosas son siempre necesarias, tantos siglos de victorias y derrotas debieran enseñarnos que todo es histórico, hasta las más hermosas equivocaciones. Los poemas reproducen las contradicciones, la trayectoria indecisa de un tiempo en transición. El autor desea poner las cartas marcadas sobre la mesa, dejar a flor de página las trampas, sentirse al descubierto. Sólo está seguro de la entidad ideológica de su poesía, y así se lo avisa a todos los audaces.
LUIS GARCÍA MONTERO (1983)

Luis García Montero (1983) 1 Recuerda si se te olvida que este mundo es poca cosa, casi nada, que venimos a la vida con la sombra de una losa no pagada. Los días, como conejos. nos llevan en ventolera al infierno. su curso nos hace viejos trocando la primavera en invierno. 2 El criador, con grande enojo, cuando en la vida nos mete, y nos suelta, para no quitamos ojo nos manda con un billete de ida y vuelta. Nacemos al desayuno, comemos según vivimos. y cenamos cuando parece oportuno, por eso mientras dormimos descansamos. 3 Nuestras vidas son los sobres que nos dan por trabajar, que es el morir; allí van todos los pobres para dejarse explotar y plusvalir; allí los grandes caudales nos engañan con halagos, y los chicos, que explotando son iguales las suspensiones de pagos y los ricos. 4 Mas porque pase la vida sin que podamos sacarla de este pozo, no la demos por perdida, que es posible rescatarla con el gozo. Pues decidme: la hermosura de esos dos labios tan bellos y empapados, cuando pierdan su ternura, se podrá hacer con ellos disecados. 5 ¿Qué hace ahora pendulero, tan vacío y contrahecho, sin color, aquel órgano certero que se puso tan derecho en el amor? ¿Qué es hizo Marilyn? ¿Aquellos Beatles de antaño, qué se hicieron? ¿Qué fue de tanto sinfín de galanes que en un año nos vendieron? 6 Y los tunos, los toreros, las cantantes de revista en el olvido; las folklóricas primero, el marqués y la corista, ¿dónde han ido? ¿Dónde están los generales, sus medallas y su espada sin conciencia, sino esperando mortales a que les sea dictada la sentencia? 7 Y el ritmo de los roqueros, los canutos y la risa del pasota, los chorizos tironeros que han vivido tan deprisa y el drogota que se inyecta mil caballos por las venas, los colgados y el camello, ¿dónde iremos a buscallos, dónde son tan olvidados, qué fue de ellos? 8 Todo pasa, es aguanieve que se deshace en el suelo silenciosa, mientras que la vida llueve y se nos puebla de duelo cuando acosa, nos apremia con su mano y con sus ojos nos niega torpemente, el corazón de un hermano, la presencia de un colega diferente. 9 Recuerdo que atardecía, recuerdo que vi su coche detenerse, recuerdo la compañía de sus ojos en la noche, sin saberse tras la boca de un gatillo que esperaba tembloroso y asesino, meterse por un pasillo de aquel corazón dudoso sin destino. 10 Y recuerdo la culebra de la vida, fría, inerte por su cara, empapado de ginebra, esperando que la muerte lo besara. Se lo llevó con desgana la canción de una ambulancia malherida, las grúas de la mañana recogieron su arrogancia, ya sin vida. 11 Camarada de su gente, iqué pantera en el coraje por nosotros! iQué canalla adolescente! iQué enemigo tan salvaje con los otros! iY para el valor qué fiero! iQué destreza de alimañas! iQué razón! Para el amor marinero, gobernando en sus pestañas la pasión. 12 No dejó ningún tesoro: dos jeringas en el suelo sin sentido, su navaja en deterioro su gabán de terciopelo descosido. Pero estuvo en la ciudad y acaudilló los suburbios con la suerte, y habló de la libertad hasta ver los ojos turbios de la muerte. 13 Y porque fue capitán de camadas y patrullas sin juicio, porque ya no nacerán dos manos como las suyas para el vicio, porque jamás nos vendió y mordimos el anzuelo de su historia, aunque la vida perdió, dejónos harto consuelo su memoria.

Luis García Montero (1983) 1 Porque nació sin luz y en una esquina demasiado lejana de la vida, porque el dolor ha sido su rutina de posguerra feroz, en donde anida la grasa de los años, la sentina de una historia en la sombra repetida. Porque tuvo que huir, porque la huida dejó de ser un día su morfina, rompió en la vida a punta de navaja, llevó su corazón a la osadía comprando el mundo sin pasar por caja. Y la piel le pidió comisaría, y bajó a la ciudad, se dio de baja en la lista oficial de la poesía. 2 “…en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada". Luis de Góngora Por las altas miradas de la espera se vio salir a punta de pistola, irrumpiendo feroz como una ola sobre la orilla calma de la acera. Conquista el coche, arranca y acelera cuando histérica estalla, loca, sola, por detrás de un panel de Cocacola la sirena precoz de una lechera. Cruces, Stop, portales, en cornisas letreros luminosos, calles, rojos semáforos que quedan de pasada. Y la velocidad del parabrisas que la ciudad convierte ante sus ojos en tierra, en polvo, en humo, en sombra, en nada. 3 Un año ya. Debajo del tejado intuye amanecer en sus desvelos, mientras el sol se arrastra por los suelos dominando la luz del alumbrado. Saberse muerte, lejos, olvidado. sosteniendo la vida por los pelos y a la sombra de negros rascacielos estar a solas o sentirse anclado. Un año ya mirando sobre el muro que hoy encierra el dolor y lo encadena. Es dificil vivir, también es duro entretener el tiempo de la trena pensando en escaparse del futuro y no cumplir entera su condena. 4 Sacó el talego. Le arrancó la china que deshizo veloz sobre el tabaco y luego recogió la cartulina que hecha filtro le dio su amigo El Flaco. Liaron el canuto en una esquina. Hace dos días que salió del saco y ha entregado su vida a la rutina de ocultar la pasión por el atraco. Atardece la luz, comienza el día a naufragar en medio del asalto que provoca el neón. Y policía, a los dos camaradas les da el alto la ciudad que lejana los espía sobre la mano abierta de su asfalto. 5 Si se acerca será tranquilamente, con una cola larga de caballo y el instinto en la piel, casi de mayo su roja suavidad adolescente. Sirena de polígono, la muerte traerá por ojos cálidos cuchillos. Vendrá de las alarmas por los brillos de un horizonte urbano para verte. Tal vez te lleve al mar. Sin un reproche huirás de la ciudad sobre su coche que atropella la luna y la violenta. iViejo príncipe azul sin cenicienta! Demasiada pasión para una noche, sobre todo si es noche de tormenta.

Luis García Montero (1983) Pasos de un pasotilla son colgante cuantos de tumbos pudo borrachera, soportar altanera, embaucar los bordillos, las espinas de un corazón si dulce oscurecido, artesano del humo, navegante que ha perseguido el norte en sus esquinas. Para liar de un golpe los desvelos era del año el colocón florido y ya sin luz y ciego y por el suelo tambaleante dio su cuerpo roto en poner a los lomos de una moto. Conduce marcha, se estremece fiero con la velocidad que tanto atreve atropellando en breve el miedo azul de un policía entero antes que recibiera el duro impacto del manillar inquieto del pasota que con la frente rota perdió su sangre sin perder el tacto. Silencia la ciudad, la pasma grita impresionada aún mientras tirita otra vez el motor enfurecido -pegaso en el que escapa presuroso- ni el viento podrá frenar la huida aunque bese los labios de su herida. Más tarde, forajido, para entregar los miembros al reposo, con el sigilo propio que es del zorro, atento ha de buscar algún camello que dejará sin duda para ello en calles de ciudad rastros de porro. Y luego, ya contento, escogerá la chorva enamorada que nerviosa y feliz, capaz y alada, ha de agitar corrida su tormento en la parte trasera del asiento, cuando colega ufano le derrame su gozo por la mano.
Nació en octubre de 1981 en Granada, formado por Angel Doblas (bajo), Jesús Arias (guitarra), José Antonio García «Pitos» (vocal) y Joaquín Vílchez (batería). Pronto se convirtieron en el centro de interés del circuito musical de la ciudad. Puesto que eran el primer grupo punk granadino; pero todas las perspectivas se vieron chafadas por los problemas económicos, que obligaron a Ángel y a José Antonio a abandonar la banda. El único legado de aquella época es una maqueta que aún hoy sigue siendo de lo más interesante, «Una naranja mecánica». En marzo del 82, Jesús y Joaquín, junto con José Ángel Castro (bajista), deciden rehacer la banda y comienzan de nuevo los ensayos. Tras una serie de conciertos cargados de violencia a lo largo de todo el país, firman contrato con Oro en agosto. Preparan su primer single, «Cucarachas»/»1984′: previsto para la venida de Juan Pablo 11 a España; como es natural, «Cucarachas» es censurado en la mayoría de las emisoras. Tras nuevos conciertos (Madrid. Jerez, Puertollano, etc.), se preparan para su primer LP, “Manifiesto Guernika”: que tiene como tema central el cuadro de Picasso y el bombardeo de la ciudad. Es entonces cuando el Ayuntamiento de Granada les propone un reto: musicar un poema de Luis García Montero, “Coplas a la muerte de su colega», de 140 versos. Ellos, naturalmente, aceptan.


Se formó en 1980; entonces, lo integraban Juan Carlos Rosario (guitarra), Antonio Ramos «Mac Flac» (bajo), Javier Martín (voz) y José Rueda (batería). Empezaron como un grupo con una media de edad de quince años que intentaba imitar lo que oía en los discos. Actuaron en Colegios Mayores y en alguna aldea; de aquella época recuerdan sobre todo, los viajes. A principios del ochenta y dos, MAGIC se deshace, pero en seguida reaparece el nombre del grupo con dos nuevas incorporaciones: Juan Manuel Martín (voz) y Francisco José Morales (guitarra). Esta formación que es la actual, empezó un camino distinto: buscar un sonido propio, trabajar con más atención los temas, ejercitarse como intérpretes… En la tradición del rock duro, MÁGIC aporta una considerable dosis de fuerza que no renuncia, sin embargo, a ser música. Hasta ahora, es un grupo que ha tenido escasas oportunidades de ofrecer lo que es su mejor baza y puede convertirlo en una importante banda de rock: su capacidad de convencer en las actuaciones en directo, en las que, insólitamente, funcionan como pocos de los grupos conocidos. Pisaron por primera vez un estudio para la grabación de «El aguilucho’: su trabajo en Rimado de Ciudad.


Alejandro Víctor García
(Publicado en Cuadernos del Mediodía, Diario de Granada, 27 de Mayo de 1983)
Dentro del renacimiento de la música moderna –en sus distintas características- en Granada, es de destacar el álbum Rimado de Ciudad, producido y ejecutado en Granada y que se presentará el próximo 31 de mayo.
Rimado de Ciudad no es un disco más que los que, con mayor o menor penuria, han aparecido editados en el mercado nacional. Es, más bien, una propuesta en la que se integran tres elementos artísticos que nunca hasta ahora se habían aunado con todas sus consecuencias. Poesía, música y fotografía con los ingredientes de este algo más que un disco que debe abrir nuevas vías dentro de la discografía y artes musical y gráfico.
El punto de partida -dentro de la intrahistoria del proyecto- fueron unos poemas de Luis García Montero (poeta granadino que consiguiera el premio Adonais en su última edición); concretamente fueron Las coplas a la muerte de un colega las que indujeron a Mariano Maresca –autor de la idea y director- a llevar adelante el proyecto. Tales poemas tenían dos características sobresalientes. En primer lugar, su tema era la realidad marginal propia de las ciudades (realidad urbano-suburbial), pero sin caer en el trágico error de mitificar a los personajes más arquetípicos de aquellas realidades. Más bien al contrario, los versos de Luis García Montero cuentan la historia de esos personajes protagonistas sin-quererlo (el Colega o el Aguilucho), aportando al mismo tiempo elementos que permiten comprender algunas de las razones sustanciales de que la historia sea así, sin edulcorarla; en segundo lugar, el juego establecido en los poemas entre las estrofas clásicas y el lenguaje y las alusiones a realidades actuales, además de convertir a los poemas en escritura estrictamente antiacadémica, sugería con facilidad la posibilidad de que el rock -en cuanto lenguaje vinculado- a las necesidades se hiciera cargo de la lectura de los textos.
De otra parte, en Granada han alcanzado un estimable nivel de calidad los diversos y varios grupos de rock, que sin embargo, trabajan (es importante subrayar esta palabra) en condiciones absolutamente infames. A la hora de buscar dos grupos para realizar este Rimado de Ciudad. Magic y TNT parecieron los más adecuados, entre otras razones, por el hecho de hacer cada uno de estos grupos una música distinta (antagónica incluso, según las reglas del gusto establecidas por las casas discográficas). La idea de Rimado de Ciudad incluía precisamente el propósito de que cada uno de los grupos aportara lecturas distintas. El resultado -que pronto estará en la calle- confirma plenamente este extremo. Y lo más llamativo es que TNT y Magic,no sólo han resuelto con plena solvencia su trabajo profesional, sino que, por encima incluso de lo que aún en los medios independientes es usual, han logrado sendos productos; en los que el alcance de propuesta cultural se sitúa, pedanterías de por medio, muy por encima de los habituales limites de vacuidad.
Pero no sólo con la música de estas dos bandas y las letras de García Montero quedaba cerrado el proyecto. Al contrario, siempre se tuvo en cuenta la necesidad de una aportación gráfica en consonancia. Tal como está la industria discográfica, el diseño del producto es absolutamente importante. Pero el director de Rimado de Ciudad iba más lejos: dar el valor indudable a las fotografías de José Garrido y Javier Algarra y no asumirlos en el anonimato de la estética pop a las que las casas de música al uso nos tienen acostumbrados. Cada parcela, cada estamento que colaboró en este insólito producto, que no nos atrevemos a llamarlo a secas disco tuvo su espacio, su importancia. Ambos fotógrafos, desde el primer momento, descartaron la fácil posibilidad de ilustrar, con fotografías narrativas, la poesía y la música. Lo que utilizaron son una serie de referencias sencillas a la ciudad (la Plaza de las Pasiegas) que acaban estableciendo una verdadera propuesta sobre la imagen de la ciudad.
Rimado de Ciudad no es, pues, un disco o un libro de poemas, sino un intento complejo de reflexión , desde las prácticas artísticas, sobre una misma realidad. Tiene, en este sentido, un cierto carácter indiscutible de experiencia y como tal ha sido producido por el Excmo. Ayuntamiento de Granada, en la idea de que las instituciones deben asumir proyectos que, como en este caso, difícilmente tendrían cabida en los márgenes comerciales de la industria de la cultura.
El hervidero de rock
Es plausible decir que Granada hierve en rock, en música .moderna, hasta ahora con poca o ninguna fortuna de lanzamiento. Son muchos los grupos recién nacidos y con esperanzas de darse a conocer que aguardan su oportunidad. Ya se puede afirmar sin temor al equívoco que forman parte de la fisonomía de la ciudad. Pero eso no quiere ·decir, ni mucho menos, que la presunta vida cultural de la misma esté dispuesta a reconocer que el trabajo de esos grupos forma parte, probablemente con más legitimidad que otras muchas cosas, de lo que la ciudad es y puede ser. Hay que empezar diciendo que existen. He aquí una lista –probablemente exhaustiva- de tales grupos: Auto B, Averno, Los· Bichuchos, Comando Bruno, Los Dominicos, La Guardia del Cardenal Richelieu, Johnny Roll y Los Traviesos, KGB, Magic, Neo Zelanda, Nosferatu, 091, SOS, Stubing, Tarot y TNT.
Por último, es necesario reclamar de las instituciones un apoyo a estos grupos que no revista las habituales características paternalistas. Lo fundamental es crear condiciones infraestructurales suficientes para que el trabajo de los grupos pueda rendir suficientemente y ser conocido en condiciones adecuadas. En el caso del Ayuntamiento, haber asumido el proyecto de Rimado de Ciudad no le exime de su compromiso en ese terreno.
Juan Jesús García Ramos
(Publicado en Cuadernos del Mediodía, Diario de Granada, 27 de Mayo de 1983)
Granada está comenzando a situarse entre las ciudades más importantes en el pop del país, cuando se nombra, ya no es sólo la tierra de Miguel Ríos o de Los Ángeles es también la de una nueva generación ele creadores jóvenes que trabajando en líneas muy diferentes están consiguiendo en conjunto que brille a una altura considerable la vida musical de la ciudad. La prueba certificadora del buen momento en que se encuentra Granada, es el número de discos que desde aquí se han editado, cantidad superior a la de las demás ciudades andaluzas (TNT, KGB, 091, Neozelanda y en prensa Corbusier, GC Richelieu y Autob). Discos que no reflejan más que a una parte del número de inquietudes que día a día luchan contra los medios de comunicación y llaman a las puertas de todo organismo oficial, en un intento de sacar adelante otras formas de expresión.
Medios de comunicación que salvo contadas excepciones prestan más interés a la decadencia rentista de tiempos pasados o al material perfecto, disco objetivo, que a lo que rudimentariamente está naciendo, repleto de ideasen las mismas cocheras de sus edificios.
Las instituciones siguen sin considerar seriamente lo que de cultura viva supone la música pop, remendando un campo que evidentemente existe (cuatro mil personas pasaron por el estadio en las últimas actuaciones) con esporádicos proyectos, pero sin sentar las bases de una estable continuidad, eventos aislados que no hacen sino confirmar la valía de lo que en unas condiciones dignas de trabajo puede llegar a salir de los músicos granadinos. Los partidos tienen muy claro su poder de convocatoria (véanse las campañas electorales) mientras que de la Universidad más vale olvidarse.
En esta situación, y desde el punto de vista musical, un proyectó como Rimado de Ciudad, una idea cuyos resultados paso por paso han ido casi sorprendiendo a propios y extraños, por las cotas de calidad obtenidas, puede parecer fruto de una exigente y acertada selección de nombres, cuando lo cierto es que otros muchos hubieran puesto el mismo énfasis en las adaptaciones de los textos de Luis García Montero obteniéndose otros resultados distintos, pero eso sí, de la misma categoría.
Rimado de Ciudad no puede ni debe quedarse aquí; en una edición y en presentación, debe ser la primera piedra de un edificio sólido y necesario para las demás expresiones con las que también rima nuestra ciudad.

Jesús Arias (TNT)
El disco Rimado de Ciudad, gestado originalmente en el invierno de 1982 y lanzado en la primavera de 1983, sigue siendo hoy un proyecto de tal envergadura musical y artística que muy pocos conocen todavía su alcance. Fue el germen de algo. Su repercusión sigue recóndita y oculta, al acecho, como esas semillas que caen en campo contrario y tardan meses, años, o décadas, en fructificar.
El disco Rimado de Ciudad, gestado originalmente en el invierno de 1982 y lanzado en la primavera de 1983, sigue siendo hoy un proyecto de tal envergadura musical y artística que muy pocos conocen todavía su alcance. Fue el germen de algo. Su repercusión sigue recóndita y oculta, al acecho, como esas semillas que caen en campo contrario y tardan meses, años, o décadas, en fructificar.
Resulta curioso que, 31 años después de su publicación por el Ayuntamiento de Granada, sean profesores universitarios de Literatura de cualquier extremo del país, investigadores, estudiantes que hacen una tesis, coleccionistas, amantes de discos raros o gente ávida de rock lleguen a pagar, en subastas por Internet, hasta 300 euros (50.000 pesetas de las de entonces) por un disco que con sólo dos canciones, en formato maxi-single, apenas tuvo eco en su momento. Algo tiene ese disco que sigue atrayendo tanto.
El proyecto, ideado por Mariano Maresca, era fascinante de principio a fin: “Convertir la mítica ‘Granada, la bella’, de Ángel Ganivet, en ‘Granada, la herida’, de los años ochenta. No retratar la hermosura de postal de La Alhambra, no iluminar los rincones más entrañables del Albaicín, no pergeñar aquellos retratos que los pintores románticos ingleses y franceses del siglo XIX hacían de la ciudad. Nada de eso: se trataba de mostrar el otro lado de Granada, su lado más descarnado, el lado más oscuro, su suburbio”.
Como escribiría el escritor Antonio Muñoz Molina, “los suburbios son el Estado de Sitio de las ciudades”. Para Maresca se trataba, ante todo, de reflejar la auténtica realidad social de aquella España incipientemente democrática en la que, en aquel momento, sin embargo, los beneficios de la democracia no habían calado todavía.
En España, poco a poco, iba calando el fenómeno punk: Sex Pistols, The Clash. Músicos que, desde otros países, expresaban su rabia con guitarras eléctricas, voces roncas, furia y frustración acumuladas. La mayor decepción de la época entre la juventud de entonces, que Maresca acertó muy bien a describir o a condensar, es que los jóvenes estaban tremendamente descontentos, que no se creían la realidad que anunciaban los telediarios del momento, que no se tragaban el signo de los tiempos en el que todo resultaba maravilloso.
Pero la historia más concreta empezó de otra manera en Granada. Una noche, tras un concierto en el Albaicín, mientras los TNT, nos bajábamos del escenario, Maresca se nos acercó para decirme: “Me gustaría presentaros a algunos amigos poetas”. Fue así como conoceríamos a nuestros ‘hermanos mayores’: Javier Egea, Juan Vida, Luis García Montero, Álvaro Salvador y Antonio Muñoz Molina. Para nosotros conocer a un poeta vivo en ejercicio resultó lo más fascinante del mundo. Nos cambió el ‘chip’ cultural.
Ese momento se produjo, creo, en diciembre de 1982, en la Plaza Larga. Por aquel entonces Granada era ya un hervidero de grupos de rock: 091, KGB, Johnny Roll y Los Traviesos, Los Discretos, Neo Zelanda, Diseño Corbusier… De entre todos, Maresca había seleccionado a dos de los que parecían ser los más revoltosos de la ciudad para el proyecto, los heavy-metaleros de Mágic y los punkies de TNT.
A renglón seguido, nos habló de Luis García Montero, un delgadísimo poeta con cara de niño que tenía 24 años y que acababa de ganar el Premio Adonáis de Poesía por su libro El jardín extranjero. Durante la charla de aquella noche con los integrantes de Mágic y de TNT, Maresca lanzó una idea: “¿Os atreveríais a ponerle música a unos poemas recientes de Luis?”. Las dos bandas coincidimos inmediatamente.
Conversamos esa noche y durante muchos días después. Luis estaba escribiendo una serie de poemas utilizando las métricas del Siglo de Oro y que nosotros deberíamos enfocar aquellos poemas desde nuestra propia perspectiva. Eran sonetos, églogas, coplas de pie quebrado, pero con temática actual. Teníamos que fajarnos con la estética del Siglo de Oro para adaptarla a la música y la protesta social del Siglo XX. Íbamos a ser los trovadores de nuestro tiempo. La idea era genial. Genial por todas partes.
A lo largo de muchas conversaciones surgió una nueva idea: encargarle a los fotógrafos José Garrido y Javier Algarra que montasen un auténtico álbum de fotos sobre los suburbios de Granada: la idea era mostrar la Granada real. O, más bien, las dos imágenes de Granada.
El proyecto era estéticamente brutal, ingenioso, creativo. Luego, otra vez más, en una de aquellas reuniones, Mariano Maresca lanzó otra nueva idea: “En lugar de un disco, ¿por qué no sacar una especie de caja que contuviese los poemas de Luis García Montero, las fotografías de José Garrido y Javier Algarra, los temas musicales que se nos ocurrieran a Mágic y a TNT?”… En esa época no existía el concepto de libro-disco. Sí existía el concepto de “box” [caja] ideado en Inglaterra por gente como Mike Oldfield o Pink Floyd. “Box” era una caja, con el tamaño de la portada de un disco que tan sólo incluía discos, dos, tres, cuatro discos en vinilo. Mariano introdujo el concepto de que una de aquellas cajas podría contener discos, fotos, poemas… de todo.
Maresca se puso en contacto con la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Granada, Mariló García Cotarelo, para conseguir cierta financiación y la respuesta fue inmediatamente positiva. Tanto los grupos Mágic como TNT nos pusimos de acuerdo en qué letras adjudicarnos, sugerir ingenieros de sonido y todo eso. Recuerdo que, sobre el 28 de diciembre de 1982, el Ayuntamiento de Granada nos ofrecía a ambos grupos la posibilidad de grabar en el Auditorio Manuel de Falla. Mágic y TNT propusimos a Manuel Dabán como ingeniero de grabación.
Resultó un día increíble de grabaciones. Allí estábamos nosotros, en un auditorio vacío, tocando nuestras ideas. Recuerdo que yo le había explicado en nuestro local de ensayo a mis dos compañeros de grupo, el batería Joaquín Vílchez, y el bajista Ángel Doblas, mi idea sobre el tema que habíamos elegido, ‘Coplas a la muerte de su colega’, brutal reinterpretación de Luis García Montero de ‘Coplas a la muerte de su padre’, de Jorge Manrique. Mágic había elegido el poema ‘El Aguilucho’.
Desgraciadamente, conforme la fecha de grabación se acercaba, el Ayuntamiento de Granada retiró gran parte de la financiación. El día antes de ir a grabar a los estudios Gramola de Madrid se nos avisó que carecíamos de presupuesto para músicos de orquesta y demás.
Durante la primavera de 1983, con la producción de Fernando Miranda, tanto Mágic como TNT grabamos nuestros respectivos temas en Madrid. Cada uno de ellos duraba la friolera de 11 minutos. Debido a la extensión de los poemas, decidimos trocearlos musicalmente. El resultado fue un disco extraño, extemporáneo, difícil y atrevido. Era abrir una puerta. Fue un “ahí queda eso”. Creo que hicimos un buen trabajo tanto Mágic como TNT. Rimado de Ciudad fue un disco cojonudo, no por el disco en sí, sino como germen de una idea. Hoy, Rimado de Ciudad es una puerta abierta hacia otras cosas, un disco tremendo, puro, frágil, roto, pero que tiene muchas cosas encubiertas. Es la semilla en campo contrario, la semilla que tardará meses, años, en crecer, en dar sus frutos. Sería una buena idea volver a retomar aquel proyecto, incluyendo ahora a muchos más grupos, sacando el libro completo de Luis y retratando la Granada marginal de hoy. Al fin y al cabo, volvemos a vivir los mismos tiempos de desolación y angustia.








